Aniversario de la Partida del Padre Patricio al cielo
- Santuario Cenáculo de la Providencia

- hace 5 días
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Recordamos a nuestro querido P. Patricio con la crónica que se escribió cuando dejó el Santuario:
Se ha ido nuestro Padre Patricio.
La noticia se dio en la despedida de los Coordinadores de la Familia, el padre toma el micrófono y desde ahí comienza su despedida, que fue el anuncio de su partida. Lo hizo como lo hubiese hecho NPF, con mucho amor, con paz, con obediencia y en Familia.
Desde ahí comenzó a tramarse la “gran” despedida a ese padre que supo entregarse con un profundo cariño, con gran humor, y con un “sí” permanente.
La oportunidad no podía ser otra que un día “dieciocho”, esa Misa que durante años unía a la Familia y que el Padre Patricio celebraba renovando la Alianza. Otro 18, este era el último que estaba en su Terruño y en su Familia como el “padre” encargado. Con una entereza, con un cariño sin límites el padre quería dejar su huella, y su adiós fue cuando diciendo que se acercaba su partida entonces quería dejar una parte de él, era el “regalo” que sus padres le dieron en su ordenación sacerdotal. Ese CÁLIZ que encerraba su historia lo donaba, lo dejaba, lo ofrecía como lo más íntimo para que la Familia lo usara. De esa manera iba a ser imposible su retirada total, una gran parte de él siempre quedaría en cada celebración, el padre se queda con nosotros en su cáliz. Fue entregado y la emoción y agradecimiento fue generalizada.
La despedida era la sorpresa, pero él supo sorprendernos. La palabra Familia, tan sonante en boca de Nuestro Padre Fundador, cobró vida en nuestro Santuario. Ramas, Ligas, Federaciones e Instituto se unieron con un solo objetivo, darle las gracias al Buen Pastor.
Cada uno hacía la “fila” para su turno en el micrófono, estaba estipulado que fuese un mensaje corto, no más allá de 2-3 minutos, pero el reloj no tuvo su turno, los mensajes se alargaron. Otros varios no quisieron desaprovechar la oportunidad de ese cúmulo de agradecimientos, y saltando todo protocolo entregaban palabras de gratitud que eran verdaderos testimonios. Emoción era lo que unía a todos. Incluso emocionó el testimonio de la señora Anita …. quien recordó sus años de estudiante universitaria y compañera del padre, ella es abogada jubilada, y con ojos brillosos abrió su corazón diciendo que su padre Patricio había sido su compañero, su guía, su padre y muchas veces su “freno” a tomar malas decisiones. La expresión que el padre compartió fue: “fui superado por el afecto”.
Cada detalle estaba previsto, el padre debía recibir nuestro cariño, pero qué difícil era demostrar tanto en tan poco. Alguien dijo qué difícil es pensar en el Santuario Cenáculo de la Providencia sin dejar de unirlo a su imagen. Cada Rama fue formada y conquistada por la mano paternal del padre Patricio. Fue el sembrador, y lo podemos apreciar en la historia de Federación de Señoras que nació en la Rama de Señoras. Si pudiéramos resumir esa historia podríamos decir que fue el que preparó la tierra, sembró incluso cosechó en estos terrenos. Fue como el Buen Pastor que llamó por su nombre a esas primeras señoras.
Se aprecia esta historia en las palabras de agradecimiento de una de las primeras señoras de la Rama que luego se formó en Federación, quién dice: “…tenemos tanto que agradecerle, no solo el que haya estado todo este tiempo, como Capellán de este Santuario y director espiritual de muchas de nosotras, sino por haber sido el real fundador de la “Federación de Señoras de Chile”.
Usted Padre Patricio, fue quien se jugó por entero, cuando era el asesor de la rama de Señoras, por ir entusiasmándonos con la idea de partir con la “Federación de Señoras de Chile”, nos daba charlas y nos entusiasmaba para que nos comprometiéramos más con la Mater y el Padre Fundador, aún recuerdo como nos fue invitando una a una y como se esforzó, para que el “Consejo General de Schoenstatt”, nos diera el visto bueno y nos dejara partir como “Federación de Señoras de Chile”.
Querido Padre Patricio, es muy difícil agradecerle en pocas palabras, todo lo que ha hecho por nosotras, en todos estos años, ha sido tanto, pero Dios no lo olvida y nosotras tampoco, Él se lo pagará, en el Schoenstatt Eterno.
Alguien le escribió: Padre, nuestra historia ha sido escrita con su lápiz. Y así en su nuevo cuaderno fue tomado por cada jefe, por cada miembro de la familia, por una fila de personas que de distintas maneras y estilos querían agradecer, fueron todos hijos del padre. Uno tras otro dejaba el mensaje escrito, pero hablaba su corazón.
Por último, y luego de muchísimos “gracias” los Coordinadores de la Familia, la Tere y Clemens, a nombre de toda la Familia le entregan la Cruz de la Unidad, signo de unión y de bendición.
Gracias, padre Patricio




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